23 septiembre 2013

Soy sapiosexual (?)

Cuando mi padre pide que le describa a un “hombre ideal“, se me vienen ideas vagas a la cabeza, que al final se quedan en una sola idea, su cerebro. Y papá sonríe.

Seguido a esto un sin número de cuestionamientos sobre como debería describirlo, pero mientras que la billetera, el cabello, los ojos o el abdomen influyen de gran manera al describir que nos atrae hacia el sexo masculino, yo me quedo un tanto distante a esto, puesto que la inteligencia lo tiene todo para mi.

Esto no significa que no aprecie las cualidades mencionadas, unos ojos que acompañen una mirada segura y seductora a cualquier mujer la haría voltear a ver, pero me siento extremadamente atraída por el nivel de inteligencia que tiene un hombre y por las conversaciones que podemos llegar a tener.

A medida que un hombre mediante la calidad de conversación me llega a impresionar, eleva mi interés hacia él, cara bonita o no, su cerebro me gusta más. Además un hombre que utiliza estos medios para enamorar de una manera mas compleja y sin tantas rosas o chocolate por delante, puede llegar a provocar que me sienta extremadamente atraída hacia él de una manera que no se puede describir por este medio.

Me sonrojas

Pasa que cuando paso un tiempo lejos de ti siento una extraña sensación de satisfacción que a su vez no me deja comportarme de una manera cuerda o dejar por lo menos un instante de pensar en ti. Morderme los labios como si pudieras verme, salir sin sujetador como si pudieras regañarme o dormirme como si estuvieras a mi lado. Y verte de nuevo e intentar sentir lo que sentía sin ti me llena de decepción, mis manos no se sienten como las tuyas, imaginar tus besos no es nada cuando me los das, que decepción no sentirme así cuando no estas y sacar la idea que soy autosuficiente, pero las cosas se vuelven un tanto rojas y más cuando te quedas sentado viéndome, como si desconocieras a la persona que tienes frente a ti, que manera de mirarme, me sonrojas.

22 septiembre 2013

Sólo para ti

Cuando la tocaba creaba una sensación que le provocaba gritar, sentía sus latidos y sólo a veces cerraba los ojos para imaginar un poco mas. Mordía sus labios y sacaba su lengua para verlo sonreír, hablaba despacio y mordía su oreja para no dejarlo escapar, sonreía y él la amaba mas, besaba sus pecas y algo más.
Desde entonces no ha dejado que otro hombre la toque y la idea la aterra, tiene miedo que no entiendan su cuerpo, pero más le teme a ser olvidada.

09 septiembre 2013

Por no despertarse

Parecía que se le había hecho tarde, la alarma nunca sonó y en un brinco cogió la chaqueta y algo de dinero, tuvo que salir corriendo y gritar para que el bus no siga de largo.
Algo confundida subió al bus y al sentarse se dio cuenta que seguía en pantaletas.

29 agosto 2013

La rana


Mira sus ojos, ese color. 
Me estremezco. 
Mira como se mueve, 
su boca, sus manos y su risa, 
imagina lo que hace con ella. 
Intenta acercarte y tócala.

El amor


Estoy afuera, déjame entrar, quítate la ropa, bésame la boca, toca mi cuello y deja que te vea, trae sonrisas y toca mi cabello, deja que me quite la ropa a mi manera. Mírame tocarte, ahora cierra los ojos, cierra los míos y hazme gritar, deja que te bese, vuélveme a abrazar, repite esto todos los días y no pares de gritar, que mientras estés en mi mente el amor se hace a mi manera. 

21 agosto 2013

De sentir y hacer sentir

¿Se han detenido un momento para darse cuenta que hay personas que pueden hacerte "sentir" pero que en determinado momento ellos no sienten? Me refiero a la idea de crear emociones en la otra persona y lograr que se sienta querida o deseada.

Sencillo, ¿verdad?

Te lo digo yo, que he logrado hacer sentir que sientan que siento algo, trabalenguas de palabras y emociones; pero en el momento en que dejo de sentir, es cuando más empiezo a hacer sentir, no es por la otra persona, es por mi y la satisfacción de lograr que sienta. De lograr que desee desear algo más, porque desea lo que puedo llegar a provocar, se trata de sentir y hacer sentir.