20 noviembre 2013

No lo digas

A mi pídeme lo que quieras, menos mi libertad. Te puedo dar mi tiempo y espacio, mis colores y sabores. Puedo dibujarte sonrisas, crearte dependencia, cocinarte cuando me lo pidas y caminar a tu lado, pero no me pidas mi libertad.

No me pidas jamás lo que no voy a dar.


18 noviembre 2013

Las dos de la tarde

Podría decir que la hora del almuerzo es la mejor hora de mi día, salgo del trabajo y me voy a comer, ya sea caminando a comprar una ensalada al World Trade Center o a comprarme arropaditos al Mall del Sol.

Un poco de sol en la cara, algo distraída y buena comida, sola o en compañía, pero en ese momento es cuando me quedo suspendida en el tiempo y me da placer no pensar en el trabajo.



Sin preguntar

Si me preguntas que hago aquí, lo que mejor sé hacer, esperarte, si quieres saber a qué sabe, a lluvia fría, a mí parado bajo ella y a ella cayendo sin intención a detenerse, pero no pasa nada, me gusta la lluvia. También puede saber a una tarde soleada y yo sentado viendo a cualquier otro lado, pero recuerda el sol me gusta.

Si te interesa saber porque sigo aquí, pues te respondo porque no hay mejor lugar a donde ir, estoy justo donde quiero estar, dentro tuyo, en el lugar más cálido y sensible que tienes, justo ahí, debajo de tu cabeza y arriba del ombligo.

Si por casualidad te confundes o me pierdes de vista, no te preocupes no me he ido, sólo que decidí cambiar de postura, porque recuerda esperar cansa; pero si aún así no me ves, párate de puntitas para que tengas otra perspectiva y mírame que estaré justo ahí, ni muy lejos ni muy cerca.

Si aún así no quieres entender ni una señal mía, te diré que estaré aquí el tiempo necesario, que no planeó ir a otro lugar, y que por cada centímetro de distancia que tú crees que hay entre los dos, te recordaré porque tomé esta decisión.

Si quieres saber que hiciste para que haga esto, la verdad, ni yo lo sé, sólo me miraste y entendí todo, y en esa mirada decidí esperarte sin recibir respuesta de tu parte; vuélveme a preguntar por qué, y te responderé que veas la forma en que me miras, la forma en que tus ojos brillan cuando saben que llegué, mírate como sonríes junto a mí, y si esas razones no te parecen suficientes, te seguiré viendo para recordar porque sigo aquí. 

Ya no preguntes por qué estoy aquí, por cuánto tiempo estaré, a dónde iré, no preguntes a dónde fui, porque siempre será la misma respuesta, regresa al principio.

15 noviembre 2013

Silencio

Alguna vez tuve la necesidad de agradecer un silencio, 
de sonreír a la calma y procurar que palabras no arruinen el momento. Tenía tanto que decir, que hoy sólo le agradezco.


11 noviembre 2013

Cállate

Contigo aprendí a no esperar de pie, aprendí que los 'te quiero' tienen un límite al decirlos, y morder mis labios para no incomodar alguna idea que tenías sobre algo o alguien.
Contigo aprendí a no apagar el celular, nunca sabía cuando podías llamar, contigo sonreía mientras me desmoronaba por dentro, sólo por ti, porque no dejaba ver lo débil que era. Contigo los momentos se recuerdan, y las personas son pasajeras y los instantes se quedan en eso, instantes. 
Contigo aprendí a amar y a callar.

El beso sin reloj

La idea es olvidarse de todo y concentrarse, 
la experiencia es mas placentera.
Sólo por si lo olvidaste.