25 abril 2013

Por si me lees


Estamos juntos, tal vez por miedo a estar solos o porque cuando te veo siento las cosas van mejor, no por nosotros, no por ti, es por mi. Me refiero a la simple idea de saber que estás para mi, somos compatibles o a eso me refiero. Pregúntame, ¿compatibles? no se, pero ¿te has dado cuenta que mi cuerpo encaja perfectamente al tuyo cuando te abrazo? o que mi cabeza encaja perfectamente como una pieza de rompecabezas en tu hombro ¿lo recuerdas?. ¿Qué me dices de nuestras miradas o nuestras sonrisas? ¿Qué dices de las preguntas que haces o como haces cosas para verme sonreír? No respondas que no lo necesito, ya lo hice a mi manera.     

Nuestras conversaciones se basan en: me gusta esto y a ti lo de acá, y hablamos desde el lunar que está en la mitad de mi mejilla derecha, hasta de la sombra que se dibuja cuando nos besamos o al andar, siempre con cuidado y siempre los dos ¿Te has dado cuenta de eso? No importa lo que hagas o a quien veas, esas interrogaciones no llegan a mi mente cuando te veo, no para dañar ese momento, no para dañar mi cabeza y llenarme de dudas y menos para encerrarte en un espacio en el que sólo yo soy la protagonista porque no me lo perdonaría, tratándose de ti, no lo dejaría, y lo sabes y lo sé.

Me haces sentir cada parte de mi cuerpo, es perfecto esto que tengo contigo ¿Para que más? Tengo lo que quiero y quiero pensar que lo que necesito también, me haces bien, me haces feliz y por si me lees me haces sonreír.

Ahora sonríe que esto es para ti.

18 abril 2013

Sin nombre


¿Sabes que tu nombre puede llegar a incomodar?
Incomoda cuando imagino que todo va mal 
y quiero refundirme en un estado 
en el que pienso no puedo escapar.

Incomoda porque escucho tu nombre, 
y los gusanos o mariposas que 
llevo dentro empiezan a moverse.

Cuando el simple hecho de escucharlo 
dibuja una sonrisa en mi rostro, 
sin importar el estado de ánimo en el 
que me encuentre o que tan brillante 
está el cielo o como va cayendo el sol.

Incomoda porque puede llegar a sacarme 
de ese hueco caprichoso en el que me quedo, 
y quizás, sólo quizás puede lograr que sonría.

¿Alejandro? tu nombre me incomoda, 
porque no me deja respirar.

11 abril 2013

Entra sin pedir permiso

Al final pasa lo de siempre y mas a los que vemos al arte en todas partes y andamos con los sentimientos a flor de piel, muchas veces con la mínima necesidad de un cruce de miradas, un libro o un café que prometan sacar emociones y algo más.         
Al final alguien sale ganando, uno de los dos tuvo mas sensaciones y emociones, mientras que el otro tuvo mas valor. Gané yo, la próxima entra sin pedir permiso y sin valor.

26 marzo 2013

Ruleta del cuerpo

La tipa estaba exhausta del tiempo que había dedicado a crear algo entre ambos, pero a su vez estaba tan llena de energía, llena de vida y llena de ganas de él. Al contrario él sólo esperaba su llamada para ir a verla, tocarla y quedarse ahí, sin más preámbulos, sin habla ni razones por la cual continuar con esa ruleta rusa que estaba revolviendo la cabeza de ambos, con una sonrisa ella se despide y nunca más pasó por las mismas calles, pero decidió memorizar todo su cuerpo, para disponer de él en cualquier momento. Él se dedicó a vivir cada momento y darle replay cuando no sea suficiente el recuerdo.

18 marzo 2013

La sonrisa de ella y él

Verla todos los días se había convertido en su necesidad, la forma de hablar dulce pero segura, siempre con firmeza y como era de suponerse, sonriendo, algo que a él lo dejaba sin habla.

Tenía una mirada inocente pero seductora, podías verlos verse a distancia y tocarse sólo con la mirada. Verla a ella cogerse el cabello con el dedo mientras lo esperaba, era un placer. Verlos a ambos tenerse en frente, era un sueño.

La forma en que ella se viste, con faldas ligeras y blusas que dejan ver a medias su piel canela, la manera tan sutil que tenía en acercarse a él, sonriendo y mordiendo sus labios. Cuando se dejaba abrazar, acercaba lentamente su cabeza, la apoyaba sobre su pecho encajando perfectamente, y eso lo sabía él.

Cuando lo miraba con la intención de besarlo y él sin intención sólo se deja besar, despacio para luego acelerarlo todo. Si no la conociera diría: "Que linda y divertida que es esa chica y que seductor que es él, más cuando la tiene a ella en frente". Pero la conozco y sé lo que quiere, y a él nunca más lo volví a ver, pero sé que la quiere.

08 marzo 2013

Vestido de negro

Que manera de ser hermosa, que manera de ser tu, cuando estas corriendo eres hermosa y cuando te quedas quieta también, siendo tu misma aun eres hermosa.

Que manera la mía de verte, que manera de buscarte y que manera la tuya de decirme que te deje. Que tienes a otro dices, que te toca y te hace sonreír; pero también puedo tocarte, ¿tocarte? eso es solo el comienzo, podría peinarte y verte a los ojos, y luego quitarte ese vestido negro y ponérmelo solo para ver como se ve en mi y luego te toca peinarme y luego te irás.

Te voy a besar y te va agustar

Estoy pensando que es una señal el brillo en tus ojos, la forma exacta en que puedo reflejarme y el tiempo preciso en que me toma quedarme quieta para verte, solo porque sí, solo porque en ese momento siento que te conozco un poco más y me dejo conocer.

Tengo que imaginar, que el mismo Dios nos creó en diferentes moldes, pero ajustables, que nos puso juntos cuando aún estaba perfeccionando el acabado y que nos dejó ahí, justo de lado. Es la único que se me ocurre para que nuestros ojos se alineen perfectamente cuando nos vemos, y nuestros labios se encuentren y sepan como reaccionar. Tengo que especular y no exagero cuando te digo que te extraño de aquí hasta donde estés en este mismo momento, pero todo esto es lo que vuelve un remolino mi cabeza y me hace recordar porque sigo aquí escribiendo esto, cuando ni siquiera lo vas a leer.

Y cuando ya no sientas deseos de verme, y tu dispersa cabeza te cree conflictos, me quedaré a una distancia prudente y te diré: te voy a besar y te va a gustar. 
Porque me encanta cuando me besas, porque me encantas mientras me besas y porque te va a gustar.