21 abril 2012

Carlitos


Me preguntan sobre él, quieren saber quien me hace sonreír y a quien espero todas las mañanas, el que lleva los apodos de: guapito, bonito; al que llamo Carlitos y hablo de él, que se enteren todos que Carlitos dibuja sonrisas en mis labios, que cuando despierto reviso mi celular para saber a que hora llegó a casa anoche, el de los dulces en las noches, el de los paseos largos sin sentido. Carlitos el que me canta cuando no quiero escucharlo hablar y me lleva a cualquier otra parte, donde hay cosas mejores para los dos.

No se trata de un nombre, de un sí o no, menos de una razón para verlo, con él las cosas son diferentes, se trata de las excusas, de la forma de encontrarnos, de las miradas cruzadas en los pasillos y los mensajes que nos hacen inalcanzables. Se trata de escribir cuando quieres, de llamarlo si extrañas su voz, de sonreírle para que no olvide verte de nuevo, de dejar que te lleve en su auto donde él quiera, que no importe el resto, de ir a cualquier otra parte.

Carlitos, se trata de mover cada uno de tus sentidos, de llamarlo porque no tuviste mejor opción, de caminar sentido contrario cuando no quieres verlo, se trata de no enamorarte y dejar que se vaya cuando sea el momento. Pero si logra acelerar tu corazón mas de la cuenta, deja de ser Carlitos y mejor es ir a caminar. Que no te controle, que no te enamore, que no te espere, o simplemente Carlitos desaparece, y no queremos eso, en estos momentos Carlitos me hace cantarle al oído solo porque sí y en estos momentos es lo único que me interesa hacer.

26 marzo 2012

Aquí se habla de él


Detengámonos por un rato, ¿qué música escuchas?, lo imaginaba. 
No le habías prestado atención, tienes la cabeza ocupada hablando de él, que ni siquiera te piensa y menos espera que tu lo hagas. Hablemos de él, que cuando es el protagonista todo esta bien, pregúntale sobre lo que publicó ayer, entérate de que hará mañana y procura conocer que quiere después, pero no se te ocurra hablar de ti, porque no importas, se habla de él.

Hablemos de él, para que haya una conversación decente entre los dos, para que el saludo inicial tenga sentido y para que esto no acabe pronto; hablemos que cuando se trata de él las teclas se mueven solas, las palabras llegan a prisa y hay muchas sonrisas, no olvides recordar que él es el único que importa y lo que tu haces le da igual, no importa igual se habla de él.

21 marzo 2012

En el mismo lugar



Que difícil fue dejarte ir, que difícil contener mis ganas de gritar y de pedirte que te quedes conmigo, que las cosas iban a cambiar, tú y yo solos en un lugar, perdiéndonos del tiempo y recolectando recuerdos.  Que difícil fue verte, ver tus ojos y saber que no los iba a ver por mucho tiempo, o ese último abrazo...no quería soltarte, no quería separar nuestros pechos, ni dejar de apoyar mi cabeza en tus hombros.
¿Y qué me dices de ese beso? ese último beso, que infinito fue, que ganas de guardarlo para cuando lo quisiera usar, que ganas de esperarlo toda una vida. Que difícil cuando sabíamos que la hora de partir llegó y no había elección, no había opción, tenías que irte.
Que imposible es no recordar ese día, y la manera en que nos despedíamos, nuestras sonrisas, miradas, labios, tus palabras y mis risas, que difícil fue soltarnos las manos, y las soltamos despacio como si pudiéramos controlar que el tiempo se espere un poquito, y esa sonrisa llena de tristeza que no se me olvida.

Fue difícil dejarte ir, verte de lejos caminar y que tu no voltearás en ese momento, pero está pasando el tiempo, y estoy jugando con mis recuerdos, esperando que voltees y te des cuenta que sigo aquí parada donde me dejaste y que no tengo mejor lugar a donde ir.

06 febrero 2012

Ayer descubrí esto

Entonces continuar ya no es lo mismo, esta vez es más difícil que ayer; ayer que sólo pretendía jugar y bailar al son de mi música, ayer sentada escuchaba cantar a las aves, ayer el viento jugaba con mis cabellos y al ver como se movían, disfruté ese momento.

Ayer decidí despojarme de todo y salir a caminar, conocer lo que debo de soñar. Decidí regresar a casa temprano y abrazar a mamá, abrazo que mendiga a diario, ayer me acerqué a papá y silenciosamente lo besé, aún recuerdo su expresión, sus ojos llenos de sorpresa y felicidad, ayer me besó.

Ayer fue distinto, recuerdo haber reído y llorado, ayer me caí y  continué corriendo, ayer pasó y hoy es un nuevo comienzo. Ayer tuve miedo de decir lo que siento, pero hoy decido que siento esto.



Para que te enteres

Preguntas como, ¿para quién escribiste eso? ¿Estás enamorada? ¿Te hicieron daño? En serio, basta, no tiene que existir un él o un ella para que escriba, no tiene que existir un latido de corazón a mil por horas para que mis dedos bailen, menos existe ese alguien que me ha hecho daño, porque si lo hubiera hecho en este momento no estaría aquí. ¿Para qué escribo? Para mi, para saber hasta donde puedo llegar, para entenderme y entender a los demás, para ponerme en el lugar de otros o fingir que lo hago; ¿por qué escribo? Porque no tengo otra opción, porque cuando mi mente quiere jugar a ser otra persona tengo que escribir para entenderla, tengo que escribir para que otros la entiendan. Escribo porque es la única forma en que mi mente juega, juega y es libre, y nunca la detendría.

Se trata de ti

Hoy no escribe ella sino yo, hoy ella se sienta a verme describirla, hoy sus grandes ojos me miran sólo a mí. Si me preguntas por qué yo y no ella, no lo sé, te diría que ella lo prefiere así pero en este momento sólo sonríe y juega con su cabello, si quieres saber por qué yo, tampoco lo sé, solo me siento a verla reír mientras me hace preguntas.

Ella sabe cuando tiene que venir, sabe como hablar para convencerme, y que hacer para que le diga a todo sí, como cuando me mira mientras mastica chicle, siempre con sus grandes ojos que buscan sacarme respuestas y yo que no los evado sino me quedo ahí parado viéndolos y viéndola a ella conseguir lo que quiere.

Hoy ella no tiene interés en saber que escribo, ni siquiera me presta atención mientras la describo, hoy sus pies descalzos giran alrededor mío y me canta canciones sin letras, que no existen y que probablemente no existirán. Sabe darme esa pequeña señal para que yo me aproveche del momento, como cuando me abraza y acerca su cabeza a mi pecho, en ese momento no importa nada de lo que haya hecho.

Me paso los días esperando señales de ella, como aquella vez que vino y me dijo que tenía frío, no esperé que pronuncie otra palabra y la abrasé, o cuando se viste con ropas ligeras y me deja ver su piel y se acerca con sus ojos grandes y me mira y me acelera todo. Hoy no se trata de mí, no se trata de que ella escriba, hoy se trata de ti.

05 febrero 2012

Juguemos a necesitarnos


Vamos a jugar a que me necesitas, juguemos a que te necesito o al menos imaginemos que juntos somos mejores, ahora pasamos horas esperando vernos y cuando nos vemos otras horas más viéndonos las caras de lejos, manteniendo una distancia prudente que nadie sabe porque la dejamos ahí, simplemente no nos acercarnos. Seguro y porque sabemos lo que puede pasar, porque esperamos que uno de los dos de el primer paso, y como de costumbre te digo lo primero que se me viene a la mente sabiendo cual va a ser tu respuesta, sabiendo que tu y yo jugamos a necesitarnos.

Pensar hacer las cosas bien no siempre funciona o esperar que todos estén de acuerdo con las decisiones que tome, menos tú, menos ahora y menos hoy que sólo me queda las ganas de ti,  déjame jugar a que te necesito, déjame lanzar dados y ver que nos sale, siéntate y mira como juego y como busco la manera de robarte un beso, un beso que sé que luego lo odiarás. Vamos a jugar a que me necesitas, vamos a imaginar que nos necesitamos.